Regístrate como operador UAS en AESA
Alta gratuita y online en la sede electrónica de AESA. Con certificado digital es inmediata y obtienes tu número de operador, que irá visible en cada dron.
Registro en AESA, formación, seguro, alta en Hacienda, marcado de drones y documentación operacional: el camino completo para empezar a facturar con tu dron en España, con costes reales a julio de 2026 y los errores que vemos repetirse semana tras semana.
«Operadora de drones» no es una figura legal: es como llamamos a un operador UAS con actividad económica. Montarla no es un único trámite sino una cadena de ellos, y el orden importa. Este es el camino completo.
Alta gratuita y online en la sede electrónica de AESA. Con certificado digital es inmediata y obtienes tu número de operador, que irá visible en cada dron.
A1/A3 y el examen A2 son gratuitos y online en AESA. Para escenarios estándar (STS-01/02) necesitas curso teórico-práctico en una entidad reconocida, entre 400 y 600 euros.
Obligatorio en A2, en categoría Específica y en drones de 20 kg o más (RD 517/2024). Para uso profesional cuenta entre 100 y 400 euros al año según dron y coberturas.
Modelo 036 con tu epígrafe IAE (el 037 ya no existe) y alta en el RETA como autónomo, o constitución de SL. La tarifa plana 2026 ronda los 88 euros al mes el primer año.
Número de operador visible en cada dron, marcado de clase CE (C0–C6) y Remote ID cuando aplique. Es lo primero que comprueba una inspección.
Registro de vuelos (obligatorio en Específica, recomendable siempre), checklists de vuelo y manual de operaciones cuando tu operación lo exija.
Los vuelos que no caben en categoría Abierta exigen una declaración STS o una evaluación de riesgo SORA 2.5 con su EARO y la autorización de AESA.
Tres palabras que se confunden constantemente. El operador UAS es la figura legal que responde de la operación ante AESA: puede ser una persona física o una empresa. El piloto a distancia es quien está a los mandos, con su formación a título personal. Y la «operadora» es simplemente un operador UAS que además tiene actividad económica: factura por sus vuelos. Un mismo operador puede tener varios pilotos, y un piloto puede volar para varios operadores. Si solo te interesa el trámite de AESA, lo desgranamos en la guía de alta como operador de drones en AESA; aquí vamos más allá: montar el negocio entero.
Todo empieza en la sede electrónica de AESA (registro de operadores de UAS). Primero te das de alta como usuario de la aplicación UAS y después, dentro de esa aplicación, te registras como operador. Con certificado digital el trámite es automático e inmediato; sin él, tocará esperar validación manual. Un detalle que pilla a mucha gente: el alta de usuario y el registro de operador son dos pasos distintos, y si no completas el segundo en un plazo de 30 días, el sistema borra tu usuario y vuelta a empezar.
Al terminar obtienes tu número de operador UAS: una cadena alfanumérica que te identifica de forma única, va marcada en cada aeronave y aparece en todas tus declaraciones y autorizaciones. El registro no cuesta nada. Si alguien te cobra por «tramitarte el registro de operador», te está cobrando por rellenar un formulario que puedes hacer tú en quince minutos.
Aquí es donde más dinero se tira. La formación que necesitas depende de dónde y cómo vayas a volar, no de si cobras o no:
Consejo honesto: desconfía de los «packs de piloto profesional» de más de mil euros que te venden todo el catálogo junto. Decide primero qué operaciones vas a hacer de verdad y forma a tus pilotos para eso. Ampliar después siempre es posible.
Desde el Real Decreto 517/2024, el seguro de responsabilidad civil es obligatorio para operar en A2, en toda la categoría Específica y con drones de 20 kg o más. Las subcategorías A1 y A3 con drones de menos de 20 kg quedan exentas de la obligación — pero ojo: la exención es de asegurar, no de responder. Si causas daños, pagas igual, con o sin póliza.
Las cuantías mínimas están regladas: 220.000 DEG (derechos especiales de giro) para drones de menos de 20 kg y 750.000 DEG a partir de ahí. En la práctica, una póliza profesional anual cuesta entre 100 y 400 € según el dron, el tipo de operación y la cobertura. El error clásico del que empieza es volar trabajos con un seguro recreativo «de juguete» que excluye la actividad comercial: en el siniestro descubres que no estabas cubierto. Desgranamos exenciones, cuantías y exclusiones en la guía del seguro de dron obligatorio en España.
Para facturar necesitas existir para Hacienda. El alta censal se hace con el modelo 036 — el 037 simplificado desapareció en febrero de 2025, aunque media internet siga recomendándolo — indicando el epígrafe IAE de tu actividad. Los habituales en servicios con drones son:
Puedes darte de alta en varios epígrafes a la vez y el IAE no se paga si facturas menos de un millón de euros al año; solo se declara. Aun así, confirma el epígrafe con tu asesor: depende de tu actividad real, no de lo que diga una lista en internet.
En la Seguridad Social, la vía normal es el alta en el RETA como autónomo. Con la tarifa plana de 2026 pagas 80 € al mes más el MEI (0,9%): unos 88 €/mes durante el primer año, prorrogable un segundo si tus rendimientos no superan el SMI. La alternativa es constituir una SL: desde la Ley Crea y Crece basta 1 € de capital social, pero suma 300–600 € de notaría y registro, contabilidad mercantil y normalmente una gestoría (50–150 €/mes). Nuestra recomendación sincera: empieza como autónomo salvo que tengáis socios, volumen desde el día uno o un riesgo patrimonial que justifique la sociedad. Cambiar después es fácil; deshacer una SL vacía, un fastidio.
Cada aeronave debe llevar tu número de operador visible (una etiqueta física vale), su marcado de clase CE (C0–C6) y, según clase y operación, la identificación remota (Remote ID) activa. Es literalmente lo primero que comprueba una inspección y lo más barato de cumplir: no regales una sanción por una pegatina. Si compras dron nuevo para la operadora, verifica que trae marcado de clase; los drones antiguos sin clase tienen límites cada vez más estrechos en Abierta.
Una operadora seria se distingue del aficionado con CIF en los papeles del día a día:
Esta es la parte que AeroCopi automatiza: el logbook se rellena desde tus vuelos, el expediente de operador avisa antes de que caduque el seguro o un certificado, y la flota y los pilotos viven en un solo sitio. Puedes ver el conjunto en la página de producto.
Si vas a volar BVLOS, sobre concentraciones de personas, más alto de 120 m o con drones fuera de los límites de la Abierta, entras en categoría Específica y hay dos caminos. El corto: acogerte a un escenario estándar (STS-01 o STS-02) presentando una declaración operacional a AESA, con pilotos formados en entidad reconocida y dron de clase C5 o C6. El largo: cuando ningún STS encaja, hacer una evaluación de riesgo SORA 2.5, plasmarla en el EARO y solicitar autorización operacional. Tenemos una guía completa de la categoría Específica y otra de la SORA 2.5 paso a paso; y si te toca hacerla, la calculadora SORA de AeroCopi genera el EARO en PDF a partir de tus datos.
Horquillas orientativas a julio de 2026, sin contar el dron ni el IRPF/IVA de tu facturación:
Montar una operadora de drones en España en 2026 es más barato y más rápido de lo que parece: los trámites de AESA son gratuitos y el grueso del coste está en la formación STS, el seguro y la cuota de autónomo. La parte difícil no es fundarla, es mantenerla en regla: registros, caducidades, documentación y, cuando toca Específica, la SORA. Haz el alta con calma, no pagues por lo que es gratis y monta desde el primer día el sistema que te mantendrá legal el resto del camino.
Contenido informativo, no asesoramiento legal ni fiscal. Cifras orientativas a julio de 2026; las fuentes oficiales son AESA, el BOE y la Agencia Tributaria. Verifica siempre la normativa vigente antes de operar.
Registro de operador, formación de pilotos, marcado de aeronaves y elección de categoría, trámite a trámite.
Quién está exento, cuantías mínimas del RD 517/2024 y las exclusiones que debes revisar antes de firmar.
Cuándo entras en Específica, qué vías hay (STS, PDRA, SORA) y qué exige cada una.
El registro de operador en AESA y la formación A1/A3 y el examen A2 son gratuitos. Lo que cuesta dinero es lo demás: el seguro de RC (100–400 €/año en uso profesional), la cuota de autónomo (unos 88 €/mes el primer año con tarifa plana) y, si vas a categoría Específica, el curso STS (400–600 €) y en su caso el de radiofonista (220–250 €). Sin contar el dron, arrancar en categoría Abierta como autónomo cuesta desde unos 200–500 € el primer año de papeleo; con STS, suma otros 400–900 € de formación. Cifras orientativas a julio de 2026.
Si facturas de forma habitual, sí: necesitas alta censal en Hacienda (modelo 036 con tu epígrafe IAE) y alta en el RETA como autónomo, o bien operar a través de una sociedad. Volar sin alta de actividad y cobrar «en negro» te expone a sanciones de Hacienda y de la Seguridad Social, y además ningún seguro profesional te cubrirá un siniestro en una actividad no declarada.
Depende del riesgo de la operación, no de que cobres o no. Desde el marco europeo (Reglamento UE 2019/947) la categoría se define por el riesgo del vuelo: puedes facturar volando en categoría Abierta con solo el A1/A3 si tu operación cumple sus límites (VLOS, menos de 120 m, lejos de personas, dron con su marcado de clase). El A2 te permite acercarte más a personas con drones de hasta 4 kg (clase C2), y los STS o la SORA entran cuando la operación se sale de la Abierta.
El registro de operador en AESA es inmediato si usas certificado digital. El curso A1/A3 se hace en una tarde y el examen A2 lo agendas online con AESA en días. El alta de autónomo es cuestión de un día con el 036 y el RETA. Lo que más tarda es la formación STS (2–4 semanas en la mayoría de entidades) y, si vas a autorización por SORA, la resolución de AESA. En total: de una semana (Abierta) a uno o dos meses (Específica con STS).
En categoría Abierta, no. En categoría Específica, sí: tanto la declaración de un escenario estándar (STS) como la autorización operacional vía SORA exigen un manual de operaciones que describa tu organización, tus procedimientos y tus aeronaves. Es de los documentos que más tiempo consumen si partes de cero, y de los primeros que revisa AESA.
No. El registro en AESA, el seguro y el alta en Hacienda los haces tú (o tu gestoría). Lo que hace AeroCopi es todo lo que viene después: expediente de operador con avisos de caducidad, registro de vuelos automático, flota y pilotos al día, SORA 2.5 con EARO en PDF y la parte de gestión del día a día. La burocracia recurrente, no el trámite fundacional.