Abierta
Operaciones de bajo riesgo (subcategorías A1, A2, A3). Sin autorización previa: basta con cumplir los límites de peso, distancia a personas y altura (120 m). Si tu operación se sale de esos límites, dejas la Abierta.
La categoría Específica es donde acaban casi todas las operaciones profesionales de verdad: BVLOS, vuelo sobre personas, por encima de 120 m. Aquí te explicamos qué es, cuándo aplica y las cuatro vías reales para operar legalmente con AESA.
Si gestionas operaciones profesionales con drones en España, la categoría Específica es tu terreno habitual. No es un trámite excepcional: es el régimen normal en cuanto sales del vuelo recreativo a la vista. Esta ficha resume lo esencial; el cuerpo de la guía entra en cada vía con detalle.
El Reglamento de Ejecución (UE) 2019/947 clasifica todas las operaciones con aeronaves no tripuladas en tres categorías según el riesgo, no según el tipo de trabajo. No importa si haces fotogrametría, inspección de líneas o agricultura: lo que decide tu categoría es cómo y dónde vuelas.
La Específica es, en la práctica, la categoría donde vive el trabajo serio. No es un castigo burocrático: es el reconocimiento de que tu operación tiene un riesgo que hay que evaluar y mitigar de forma documentada. La buena noticia es que existen cuatro vías para entrar, y no todas implican una SORA completa.
Operar en Específica no significa siempre rellenar una evaluación de riesgo de cero. El marco europeo ofrece cuatro caminos, de más trabajo a más automatizado. Elegir bien la vía es la primera decisión que te ahorra horas.
Es la vía general y la que cubre cualquier operación que no encaje en un escenario predefinido. Presentas a AESA una Evaluación de Riesgo de la Operación (EARO) construida sobre una evaluación SORA 2.5: calculas el riesgo en tierra (GRC), el riesgo en el aire (ARC), obtienes un nivel de integridad y robustez (SAIL) y de ahí derivas los objetivos de seguridad operacional (OSO) que debes cumplir. AESA revisa y, si procede, autoriza. Es la ruta más flexible y la más exigente en documentación. Tenemos una guía dedicada a SORA 2.5 con el método paso a paso.
EASA ha predefinido escenarios estándar con condiciones cerradas: STS-01 (vuelo a la vista sobre zona terrestre controlada) y STS-02 (vuelo más allá del alcance visual con observadores del espacio aéreo). Si tu operación encaja exactamente en un STS, te ahorras la evaluación SORA completa. La contrapartida: estos escenarios exigen drones con marcado de clase C5 o C6, así que no cualquier aeronave sirve.
Cuando tu operación se ajusta a un escenario estándar, no necesitas esperar una autorización expresa: presentas a AESA una declaración operacional confirmando que cumples las condiciones del STS, recibes un acuse de recibo y puedes operar. Es la vía más ágil dentro de la Específica, pero solo cubre lo que el escenario estándar contempla; cualquier desviación te devuelve a la autorización vía SORA.
El nivel más alto de autonomía. Con un LUC (Light UAS operator Certificate), AESA certifica a tu organización para que autoevalúes y autorices tus propias operaciones dentro de un alcance acordado, sin pedir permiso operación a operación. Es la vía de los operadores maduros, con volumen recurrente y un sistema de gestión de la seguridad (SMS) sólido. Para quien empieza, lo realista es la autorización o un escenario estándar; el LUC llega cuando el negocio ya rueda.
Sea cual sea la vía, hay un núcleo común de documentación y requisitos que AESA espera ver. Tenerlos ordenados y vigentes es la diferencia entre una autorización ágil y un expediente que se arrastra durante meses.
AeroCopi nace para que la categoría Específica deje de ser un infierno de PDFs. En lugar de cuadrar a mano la SORA, el EARO y el Manual en documentos sueltos, partes de los datos reales de tu operación y tu flota:
Si quieres ver cómo encaja todo el flujo de cumplimiento, pásate por el módulo de compliance SORA o repasa el método en la guía de SORA 2.5.
Contenido informativo; no constituye asesoramiento legal. La fuente oficial es AESA. Verifica siempre la versión vigente de la normativa antes de planificar una operación.
El Reglamento UE 2019/947 no clasifica por tipo de trabajo, sino por riesgo. La Específica es el punto medio donde aterriza casi toda la operación profesional.
Operaciones de bajo riesgo (subcategorías A1, A2, A3). Sin autorización previa: basta con cumplir los límites de peso, distancia a personas y altura (120 m). Si tu operación se sale de esos límites, dejas la Abierta.
Riesgo medio que exige autorización o una vía equivalente porque excede la Abierta: vuelo BVLOS, sobre concentraciones de personas, por encima de 120 m o con drones más pesados. Aquí entran EARO/SORA, STS, declaración y LUC.
Riesgo alto comparable a la aviación tripulada: transporte de personas, mercancías peligrosas o vuelo sobre multitudes con aeronaves grandes. Requiere certificación de aeronave, operador y, en su caso, licencia de piloto.
De más trabajo a más automatizado. Elegir bien la vía es la primera decisión que te ahorra horas frente a AESA.
La vía general. Presentas a AESA una Evaluación de Riesgo de la Operación (EARO) basada en una evaluación SORA 2.5 (GRC → ARC → SAIL → OSO). Es la ruta para operaciones que no encajan en ningún escenario estándar.
Plantillas predefinidas por EASA (STS-01 VLOS sobre zona controlada, STS-02 BVLOS) con condiciones fijas. Si tu operación encaja, evitas la SORA completa. Requieren drones con marcado de clase C5/C6.
Para operaciones que se ajustan a un escenario estándar, declaras a AESA que cumples sus condiciones. No esperas una autorización: declaras, recibes acuse y operas. Más rápido que la autorización, pero solo si encajas en el STS.
El nivel alto: AESA certifica a tu organización para autoevaluar y autorizar tus propias operaciones dentro del alcance del LUC, sin pedir permiso operación a operación. Pensado para operadores maduros con SMS consolidado.
El núcleo común que AESA espera ver, vayas por autorización, declaración o LUC. Tenerlo ordenado y vigente acelera todo el proceso.
Número de operador UAS de AESA y pilotos con la formación adecuada para la operación que vas a declarar o autorizar.
Drones identificados, con su seguro de responsabilidad civil y un registro de mantenimiento preventivo que sostenga la evaluación de riesgo.
Una SORA 2.5 trazable que llegue a un SAIL y derive los OSO aplicables, o la justificación de que encajas en un escenario estándar.
Procedimientos, organización y emergencias documentados. Es la columna vertebral de cualquier autorización o declaración en Específica.
Nota: contenido informativo; la fuente oficial es AESA. Verifica siempre la versión vigente de la normativa antes de operar.
Cuando tu operación se sale de los límites de la categoría Abierta: vuelo más allá del alcance visual (BVLOS), por encima de 120 m sobre el terreno, sobre concentraciones de personas, con drones que no encajan en las subcategorías A1/A2/A3 o cualquier escenario que el marco de la Abierta no contemple. En ese momento pasas a Específica y necesitas una autorización operacional, un escenario estándar, una declaración o un LUC.
Un escenario estándar (STS-01, STS-02) es una plantilla cerrada con condiciones fijas definidas por EASA: si tu operación encaja, solo presentas una declaración y evitas hacer la evaluación SORA desde cero. La SORA 2.5 es el método general para cualquier operación que NO encaje en un STS: calculas GRC, ARC, llegas a un SAIL y derivas los OSO. Los STS exigen drones con marcado de clase C5/C6; la SORA no impone ese requisito de clase pero es más trabajo.
No. La autorización operacional es una aprobación expresa de AESA tras revisar tu EARO/SORA: esperas su resolución antes de volar. La declaración operacional solo es posible si tu operación encaja en un escenario estándar; declaras que cumples sus condiciones, recibes un acuse de recibo y puedes operar sin esperar una resolución caso a caso. La declaración es más ágil, pero solo cubre lo que el STS contempla.
El LUC (Light UAS operator Certificate, certificado de operador de UAS ligero) es una certificación que AESA concede a tu organización para que autoevalúes y autorices tus propias operaciones dentro de un alcance acordado, sin pedir permiso operación a operación. Tiene sentido para operadores con un volumen alto y recurrente de operaciones en Específica y un sistema de gestión de la seguridad (SMS) maduro. Para la mayoría de operadores que empiezan, la vía realista es la autorización vía EARO/SORA o un escenario estándar.
Sí. Tanto la autorización operacional como la declaración y el LUC se apoyan en un Manual de Operaciones que documente tu organización, procedimientos normales, anormales y de emergencia, y la asignación de responsabilidades. Es el documento que sostiene tu evaluación de riesgo ante AESA, no un trámite opcional.