Aeronave y piloto
Cada vuelo se vincula a un dron concreto de tu flota y al piloto al mando. Sin eso no hay agregados fiables; con eso, todo se suma solo.
Olvídate de la libreta y de la hoja de cálculo que nunca cuadra. Registras el vuelo una vez y AeroCopi acumula horas por dron, recurrencia por piloto y trazabilidad completa para cuando te toque demostrar lo que has volado.
Un registro de vuelo no es una casilla suelta: es el dato del que cuelga todo lo demás. Por eso cada entrada del logbook ata el vuelo a una aeronave concreta de tu flota y al piloto al mando. Lo escribes una vez y el sistema hace el resto.
Cada vuelo se vincula a un dron concreto de tu flota y al piloto al mando. Sin eso no hay agregados fiables; con eso, todo se suma solo.
Despegue, aterrizaje y tiempo de vuelo. La duración alimenta directamente las horas del dron y la recurrencia del piloto.
Dónde se voló y a qué proyecto o trabajo pertenece el vuelo. El logbook deja de ser una lista suelta y pasa a tener contexto.
Observaciones del vuelo, incidencias y condiciones. Lo que apuntarías en una libreta, pero buscable y vinculado a la aeronave.
Como cada vuelo nace ligado a tu gestión de flota, no hay que reconciliar nada después: la aeronave que vuela es la misma que el sistema mantiene, con sus horas y sus vencimientos.
Aquí está la diferencia entre una libreta y un logbook de verdad: lo que registras se convierte en cifras útiles solo. Horas por aeronave, recurrencia por piloto y actividad de la flota, actualizadas en cuanto cierras un vuelo.
Cada vuelo suma a las horas totales de su aeronave. Esas horas disparan los avisos de mantenimiento preventivo de la flota, sin contar a mano.
El logbook acumula la actividad reciente de cada piloto para que veas de un vistazo quién mantiene la recurrencia y quién se está quedando corto.
Totales por dron, por piloto y por periodo. La foto real de cuánto vuela cada aeronave, no una estimación de memoria.
Al ligar vuelos a aeronaves y componentes, el desgaste deja de ser invisible: sabes qué equipo trabaja y cuál descansa.
Si llevas años apuntando vuelos en una hoja de cálculo o los exportas de otra herramienta, no tienes que empezar de cero. El logbook acepta importación desde CSV: cargas el archivo y tus vuelos pasados entran de golpe.
En cuanto están dentro, esos registros cuentan igual que los que metes a mano: suman a las horas del dron, alimentan la recurrencia del piloto y forman parte de tu trazabilidad. El histórico deja de ser un archivo muerto en tu portátil.
Es la forma rápida de arrancar con datos reales el primer día, en lugar de mirar un logbook vacío y prometerte que «ya lo rellenarás».
Una auditoría no avisa con cariño. Cuando te toca demostrar la actividad real de tu operación, lo que necesitas es un registro ordenado, completo y consultable, no una caja de tickets y capturas de pantalla. El logbook está pensado para ese momento.
Aeronave, piloto, fecha, duración y operación en cada vuelo. La información mínima que demuestra qué se voló, quién y cuándo.
Filtra por dron, por piloto o por periodo. Encuentras el vuelo concreto sin rebobinar meses de libreta a mano.
El logbook respalda la actividad de tu operación junto al resto de tu compliance: SORA, EARO y Manual de Operaciones bajo el mismo techo.
Contenido informativo; la fuente oficial es AESA. Verifica siempre la versión vigente. El logbook es una herramienta de registro: la responsabilidad del cumplimiento recae en el operador.
No. Cada vuelo que registras se vincula a una aeronave y a un piloto, y el logbook acumula automáticamente las horas por dron y la recurrencia por piloto. Esas horas alimentan además los avisos de mantenimiento preventivo de la gestión de flota, así que no hay doble contabilidad ni hojas de cálculo paralelas.
Sí. El logbook acepta importación desde CSV, así que puedes cargar el histórico que ya tengas en una hoja de cálculo o exportado de otra herramienta sin teclear vuelo a vuelo. Una vez dentro, esos registros cuentan igual para horas de dron, recurrencia y trazabilidad.
El objetivo es ese: que cada vuelo quede registrado con aeronave, piloto, fecha y duración, de forma trazable y consultable. Eso te da el respaldo documental de la actividad real de tu operación. Recuerda que es una herramienta de registro: la responsabilidad del cumplimiento y la fuente oficial siguen siendo del operador y de AESA.
La recurrencia exige que el piloto haya volado lo suficiente en un periodo reciente. Como el logbook ya sabe quién voló qué y cuándo, puede mostrarte la actividad acumulada de cada piloto y ayudarte a detectar a tiempo a quién le toca recuperar horas antes de una operación.
AeroCopi está en beta cerrada, con el lanzamiento público previsto más adelante. El logbook digital es uno de los módulos ya construidos y en uso dentro de la beta, igual que la gestión de flota, los pilotos, la calculadora SORA 2.5 y el generador de EARO.
El logbook es una pieza más del producto: encaja con la gestión de flota y con todo el compliance. Para ver el conjunto, date una vuelta por el producto.