El U-space en España: un 72% cumplido
y cero zonas designadas
El Informe Final del PANDU cierra el plan 2022-2025 con buena nota sobre el papel: 39 de 54 actuaciones realizadas. Pero las cuatro que no arrancaron son, justamente, las que harían que el U-space existiera de verdad. Leemos el informe que casi nadie ha leído y traducimos qué cambia para tu operación.
Qué es el PANDU y por qué mirarlo
El PANDU —Plan de Acción Nacional para el Despliegue del U-space— fue el marco que coordinó a las cuatro organizaciones responsables de traer el U-space a España entre 2022 y 2025: la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), AESA, ENAIRE y el Ministerio de Defensa. Su Informe Final de resultados, publicado tras el cierre del plan el 31 de diciembre de 2025, es una fuente primaria poco leída y muy útil: cuenta, sin maquillaje, hasta dónde ha llegado el U-space en el país.
Merece la pena leerlo porque en torno al U-space se ha generado bastante ruido comercial. Conviene separar lo que está sobre el papel de lo que está operativo, y el informe es justamente ese termómetro.
El 72% que suena bien y el 8% que importa
El titular es positivo: de las 54 actuaciones del plan (en su versión v2), 39 se realizaron (72%), 11 quedaron iniciadas (20%) y solo 4 no se iniciaron (8%). Más de dos tercios completadas y un 92% en marcha o terminadas. Sobre el papel, un plan cumplido.
El problema aparece al mirar cuáles son esas cuatro actuaciones que no arrancaron. No son detalles menores: son la certificación de un proveedor USSP, su supervisión, el desarrollo de zonas de pruebas y la designación del primer espacio U-space. Dicho de otro modo: todo lo administrativo, normativo y de coordinación avanzó bien, pero el despliegue real —lo único que un operador notaría en su día a día— es exactamente lo que se quedó a cero. El andamiaje está montado; el edificio no.
La foto a julio de 2026: nada operativo
Traducido al presente, el estado es contundente: ningún espacio U-space designado en toda España, ningún USSP certificado y ningún CISP certificado todavía. ENAIRE, a quien el Real Decreto 517/2024 designó CISP único por un periodo de diez años, ha presentado la solicitud de certificación como proveedor CIS y AESA la está revisando. Es un trámite en curso, no un servicio en marcha.
Sí hay avances tangibles en la parte que sí funciona: se completaron los documentos del Plan de Acción de Zonificación, se activó la Sede Electrónica de la DGAC para solicitar zonas geográficas de UAS y espacios U-space, y ENAIRE Drones sigue publicando las geozonas aplicables. Todo ese trabajo es real y útil —de hecho es el que afecta a tu operación hoy—, pero es zonificación, no U-space desplegado.
Por qué se atascó: estándares y visibilidad electrónica
El informe es honesto con las causas, y son dos, ambas europeas más que españolas. La primera: la falta de estándares comunes para la provisión de servicios U-space ha dificultado interpretar y cumplir los requisitos de certificación de un USSP. Sin criterios homogéneos, nadie se certifica con seguridad jurídica.
La segunda, más de fondo: la integración del tráfico de drones con la aviación tripulada choca con el problema de la visibilidad electrónica de las aeronaves (el llamado e-conspicuity). Para que un U-space gestione tráfico con garantías, tanto drones como aeronaves tripuladas deberían ser «visibles» electrónicamente entre sí, y ese estándar sigue sin resolverse a nivel continental. Por eso los primeros U-space se están retrasando en toda Europa, no solo aquí. Es un cuello de botella técnico y regulatorio compartido.
El PANDU+ 2026-2030: hereda los deberes
Como el plan no terminó el trabajo, llega su continuación. El PANDU+ 2026-2030, presentado el 24 de junio de 2026, recoge el testigo con los objetivos pendientes: designar los primeros U-space en 2026-2028, certificar CISP y USSP en 2026-2027 y ampliar el alcance a estructuras de espacio aéreo para BVLOS y a la Movilidad Aérea Innovadora (IAM).
Hay un detalle que conviene apuntar en la agenda: la recuperación de costes de los servicios CIS en 2029-2030. Hoy no pagas por servicios que no existen; cuando se desplieguen, tendrán tarifa. En el evento de presentación, ENAIRE confirmó que será CISP y también USSP para el sector público, con un modelo de datos digital y una dirección declarada que interesa a cualquier piloto: «menos NOTAM y más zonas UAS temporales». Si eso se materializa, la información de restricciones que hoy consultas en partes NOTAM tenderá a llegarte como geozonas estructuradas —más fáciles de cruzar contra tu plan de vuelo—.
Y mientras tanto, EASA plantea un «U-space intermedio»
En paralelo, EASA está explorando cómo bajar el listón de entrada. En un workshop celebrado en AESA (Madrid, 9-10 de junio de 2026) propuso un «U-space intermedio» para zonas suburbanas que exigiría solo 2 de los 4 servicios obligatorios: identificación de red e información de tráfico. La idea es que desplegar un U-space completo es tan exigente que quizá convenga una versión ligera para que algo empiece a funcionar antes. Es señal de que el modelo original se está revisando por su propia complejidad, no de un despliegue inminente.
Qué significa todo esto para tu operación
Aquí está el mensaje que importa, y es tranquilizador: el U-space no cambia nada para el operador hoy ni a corto plazo. Fuera de un espacio U-space designado —y a día de hoy eso es toda España— sigue vigente el régimen de siempre: categorías abierta y específica, metodología SORA 2.5 para la evaluación de riesgo en específica, geozonas de ENAIRE como fuente de restricciones, y AESA como autoridad. Nada de tu operación actual depende del U-space.
De aquí se deduce una precaución práctica: cuando alguien intente venderte urgencia con etiquetas como «prepárate ya para el U-space» o «sé U-space ready», recuerda que no existe ningún sitio donde aplicarlo. No hay USSP al que conectarse ni zona en la que operar bajo ese régimen. Preparar tu empresa para algo que aún no tiene ni proveedores certificados es, a fecha de hoy, resolver un problema que no tienes.
Lo que sí conviene es tener la casa en orden con las reglas que sí aplican. Ahí AeroCopi te ahorra el trabajo mecánico: el módulo de compliance recorre el flujo SORA 2.5 con los datos reales de tu flota y tus pilotos y genera la documentación del expediente lista para AESA, mientras que la planificación de vuelo cruza tu operación contra las geozonas UAS de ENAIRE para que sepas dónde puedes volar hoy. Es un motor determinista y verificado sobre la normativa vigente: el trabajo real, no la promesa de un despliegue futuro.
Cuando el primer U-space se designe de verdad —y el PANDU+ apunta a la ventana 2026-2028—, será una noticia concreta, con una zona concreta y un proveedor concreto. Ese día tendrá sentido preparar la conexión. Hasta entonces, el termómetro del propio informe es claro: mucho trabajo de base hecho, cero U-space en el aire.
Contenido informativo; no constituye asesoramiento legal ni regulatorio. Las fuentes son el Informe Final del PANDU (DGAC, Ministerio de Transportes, cierre a 31 de diciembre de 2025) y el PANDU+ 2026-2030 (presentado el 24 de junio de 2026), consultados en julio de 2026. El estado del despliegue del U-space evoluciona; verifica siempre la situación vigente en el Portal de Zonificación y U-space del Ministerio de Transportes, en ENAIRE y en AESA antes de tomar decisiones.
Sobre el U-space y el PANDU
El U-space es el sistema europeo de gestión del tráfico de drones (UTM) pensado para volúmenes de espacio aéreo con mucha actividad no tripulada, sobre todo en operaciones BVLOS y en entornos urbanos. En un espacio U-space designado, todo operador tiene que conectarse a un proveedor de servicios (USSP) que ofrece identificación de red, geoconciencia (geo-awareness), autorización de vuelo e información de tráfico. Es un régimen adicional que solo aplica dentro de las zonas concretas que la autoridad designe como U-space, no en todo el país.
Cero. A julio de 2026 no hay ningún espacio aéreo U-space designado en España, ningún proveedor USSP certificado y ningún proveedor CIS (CISP) certificado todavía. ENAIRE, designada CISP único por diez años mediante el Real Decreto 517/2024, ha presentado su solicitud de certificación y AESA la está revisando. Hasta que ese proceso culmine y se designe formalmente una primera zona, el U-space en España es un marco preparado sobre el papel pero sin ninguna zona operativa.
El Informe Final del PANDU (DGAC, cierre a 31 de diciembre de 2025) reporta 54 actuaciones: 39 realizadas (72%), 11 iniciadas (20%) y 4 no iniciadas (8%). El dato incómodo es cuáles son esas cuatro sin iniciar: la certificación de un proveedor USSP, su supervisión, las zonas de pruebas y la designación del primer espacio U-space. Es decir, todo lo administrativo y de coordinación avanzó bien, pero el despliegue real —lo que haría que un operador notara algo— es exactamente lo que no arrancó.
El propio Informe Final lo admite: por un lado, la falta de estándares europeos para la provisión de servicios U-space ha dificultado interpretar y cumplir los requisitos para certificar a un USSP; por otro, la integración del tráfico de drones con la aviación tripulada choca con el problema de la visibilidad electrónica de las aeronaves (e-conspicuity), que no está resuelto. Son bloqueos de dimensión europea, no fallos exclusivos de España: los primeros U-space se están retrasando en todo el continente por las mismas causas.
El PANDU+ es la continuación del plan, presentada el 24 de junio de 2026. Hereda los objetivos pendientes: designar los primeros espacios U-space en 2026-2028 y certificar CISP y USSP en 2026-2027. Además introduce la recuperación de costes de los servicios CIS en 2029-2030 (los servicios pasarán a ser de pago) y amplía el alcance a estructuras de espacio aéreo para BVLOS y a la Movilidad Aérea Innovadora (IAM). En el evento de presentación, ENAIRE anunció que será CISP y también USSP para el sector público, con un modelo de datos digital y la dirección declarada de «menos NOTAM y más zonas UAS temporales».
No, nada específico. Mientras no haya un espacio U-space designado donde vueles —y hoy no lo hay en ninguna parte de España—, tu obligación es la de siempre: operar en la categoría que corresponda (abierta o específica), respetar las geozonas publicadas por ENAIRE, y en específica documentar tu evaluación de riesgo con SORA 2.5. Lo sensato es seguir el desarrollo del PANDU+ para saber cuándo y dónde aparece el primer U-space, pero no reorganizar tu operación por algo que aún no existe.