SORA 2.5,
qué cambia para los operadores
La nueva versión de la metodología de evaluación de riesgo no es un examen nuevo: es el mismo recorrido, afinado. Te contamos qué es SORA, qué aporta la 2.5 y qué tienes que hacer tú en categoría específica, sin humo.
Primero: qué es SORA y por qué te importa
SORA son las siglas de Specific Operations Risk Assessment, la metodología de evaluación de riesgo que EASA pone a disposición de los operadores de drones para la categoría específica. En cristiano: es la forma estructurada de demostrarle a la autoridad que has pensado tu operación de principio a fin y que vuelas con un nivel de seguridad razonable, sin poner en peligro a nadie en tierra ni a otras aeronaves en el aire.
La categoría específica es ese terreno intermedio donde dejas de estar cubierto por las reglas sencillas de la categoría abierta pero todavía no entras en la certificada. Volar más allá de la línea de vista (BVLOS), por encima de gente, con drones más pesados o en zonas sensibles suele caer aquí. Y aquí es donde aparece SORA, salvo que tu operación encaje en un escenario estándar (STS) o en una EARO ya definida que te ahorre la evaluación completa.
El recorrido de SORA tiene una lógica encadenada que conviene tener clara, porque la versión 2.5 toca piezas de esta cadena, no la cadena entera:
- GRC (Ground Risk Class): cuánto riesgo supone tu operación para las personas en tierra. Depende del tamaño del dron, de la zona que sobrevuelas y de las mitigaciones que aplicas.
- ARC (Air Risk Class): cuánto riesgo de encuentro con otras aeronaves hay en tu volumen de operación, según el espacio aéreo y la altura.
- SAIL (Specific Assurance and Integrity Level): el nivel de robustez que se te exige, resultado de combinar el riesgo en tierra y el riesgo en aire una vez aplicadas las mitigaciones.
- OSO (Operational Safety Objectives): la lista concreta de objetivos de seguridad que tu operación debe cumplir, con una robustez proporcional a tu SAIL.
Qué aporta la versión 2.5
SORA 2.5 es una evolución, no un examen nuevo. La idea de fondo es que la metodología refleje mejor la realidad de las operaciones y que el camino desde el riesgo bruto hasta los objetivos de seguridad sea más coherente y trazable. A grandes rasgos, y sin entrar en cada coeficiente, lo que un operador nota es esto:
- Un planteamiento más fino del riesgo en tierra, pensado para representar mejor la densidad de población real y el efecto de las mitigaciones a la hora de proteger a terceros.
- Una reorganización de cómo se determina el riesgo en aire y de cómo entran las mitigaciones tácticas, para que casar tu operación con el espacio aéreo tenga más sentido.
- Un encadenado más claro entre SAIL y los OSO: qué nivel de robustez se te pide en cada bloque queda más legible de principio a fin.
- Una estructura de documentación más alineada con lo que la autoridad espera ver, lo que reduce las idas y vueltas al presentar tu solicitud.
Importante y honesto: no vamos a afirmar aquí fechas exactas de obligatoriedad ni a darte por cerrado cómo aplica cada autoridad nacional en cada momento. Eso cambia, y la versión que debes usar al presentar depende de lo que tenga vigente AESA cuando entregas tu evaluación. Lo prudente es trabajar siempre con la versión en vigor y no asumir que lo de hace dos años vale tal cual.
Qué hace un operador en categoría específica
Si tu operación cae en específica y no te cubre un escenario estándar, el trabajo real es este: recorres SORA paso a paso, documentas cada decisión y presentas el resultado a la autoridad para obtener tu autorización operacional. En la práctica eso significa calcular tu GRC y tu ARC, aplicar las mitigaciones que puedas justificar, llegar a tu SAIL, cumplir los OSO que te correspondan y reflejarlo todo en una EARO y en tu Manual de Operaciones.
El problema clásico no es entender SORA: es mantener la coherencia entre documentos cuando cambias un detalle de la operación. Si modificas la zona, el dron o la altura, eso debería propagarse a tu GRC, a tu SAIL, a tus OSO, a tu EARO y a tu manual. Hacerlo a mano, en PDFs sueltos, es donde se cuelan los errores que te devuelve la autoridad.
Cómo te ayuda AeroCopi
AeroCopi incluye una calculadora SORA 2.5 que te lleva por el flujo completo — GRC → ARC → SAIL → OSO — de forma persistente, editable y trazable. No es un Excel que rellenas y rezas: cada paso queda guardado y conectado, de modo que si tocas un parámetro de la operación, ves el efecto en el resto de la evaluación en lugar de descubrirlo cuando ya has impreso el PDF.
A partir de esa evaluación, el módulo genera tu documentación de compliance lista para presentar: el EARO en PDF orientado a AESA y el Manual de Operaciones, partiendo de los datos reales de tu flota y tus pilotos. La gracia es que la fuente de verdad es una sola, así que tus documentos no se contradicen entre sí. Si quieres el detalle paso a paso de la metodología, tienes la guía completa de SORA 2.5.
Lo decimos claro: AeroCopi te quita el papeleo mecánico y el riesgo de incoherencias, pero la autorización la concede la autoridad, no nosotros. Llegar ordenado a AESA no garantiza el sí, pero llegar desordenado casi garantiza el no.
Contenido informativo; no constituye asesoramiento legal ni regulatorio. La fuente oficial es AESA. Verifica siempre la versión vigente de SORA y los requisitos aplicables a tu operación antes de presentar cualquier solicitud.
Lo que más se pregunta
SORA (Specific Operations Risk Assessment) es la metodología que EASA pone a disposición de los operadores para evaluar el riesgo de una operación de dron en categoría específica y demostrar que se vuela con un nivel de seguridad aceptable. Recorre el riesgo en tierra (GRC) y en aire (ARC), llega a un nivel de integridad (SAIL) y de ahí a unos objetivos de seguridad operacional (OSO) que tu operación debe cumplir.
Depende de tu caso y de cómo aplique la autoridad en cada momento. SORA 2.5 es una evolución, no un borrón y cuenta nueva: muchos conceptos (GRC, ARC, SAIL, OSO) se mantienen y se afinan. Lo sensato es revisar tu evaluación con la versión vigente cuando vayas a presentar o renovar una autorización, en vez de asumir que lo viejo vale tal cual. La fuente oficial sobre qué versión se aplica es AESA.
Solo si tu operación cae en la categoría específica. Las operaciones de bajo riesgo de la categoría abierta no necesitan SORA. SORA aparece cuando sales del marco de la abierta y necesitas una autorización operacional, salvo que tu caso encaje en un escenario estándar (STS) o en una EARO ya definida que te exima de hacer la evaluación completa.
No, y desconfía de quien lo prometa. AeroCopi te guía por el flujo de SORA 2.5, mantiene tus datos trazables y genera la documentación lista para presentar, pero la decisión es siempre de la autoridad. Lo que sí hace es quitarte el trabajo mecánico y el riesgo de incoherencias entre documentos, para que llegues a AESA con una evaluación ordenada.