La estructura completa del documento que entrega un operador profesional tras inspeccionar un tejado, una cubierta o una planta fotovoltaica: sección a sección, con la tabla de hallazgos, los criterios de severidad y los anexos que lo hacen defendible. Cópiala y úsala hoy.
[ LA PLANTILLA ]
Las 7 secciones del informe
Este es el esqueleto que separa un informe profesional de un zip de fotos. Cada sección tiene un porqué y un error típico que la tumba. Monta tu documento con estos siete bloques, en este orden.
01
Portada y datos del encargo
Cliente, ubicación exacta del activo (dirección y coordenadas), fecha de los vuelos, fecha de emisión, número de informe y versión. Parece trámite, pero es lo que identifica el documento de forma unívoca cuando hay varias inspecciones del mismo activo o cuando el informe acaba delante de una aseguradora dos años después.
Errores típicos · No versionar el documento, identificar el activo solo por el nombre del cliente y mezclar la fecha de vuelo con la de emisión: no son lo mismo y ambas importan.
02
Datos de la operación
Operador UAS con su número de registro, piloto con su acreditación, aeronave (marca, modelo y número de serie), categoría operacional (abierta A1/A2/A3 o específica), autorización o declaración si aplica, meteo del día y ventana de vuelo. Esta sección es la que convierte el informe en defendible: demuestra que los datos se captaron en una operación legal y en condiciones aptas.
Errores típicos · Omitir la categoría operacional, no registrar la meteo (el viento degrada la nitidez y arruina la termografía) y no citar la autorización cuando la operación la requería.
03
Metodología
Tipo de inspección (visual RGB, termográfica o combinada), sensor y resolución, altura de vuelo y GSD resultante, solapes, trayectoria y condiciones exigidas. En termografía de placas solares esto es crítico: sin irradiancia suficiente (referencia habitual: 600 W/m² o más), sin viento moderado y sin los parámetros de la cámara anotados (emisividad, temperatura reflejada), los termogramas no valen como evidencia.
Errores típicos · Volar la termografía a primera hora sin carga solar, prometer un GSD que la altura de vuelo no da y no anotar los parámetros térmicos: sin ellos nadie puede reproducir ni validar la medición.
04
Hallazgos
El corazón del informe y lo que el cliente paga: una tabla donde cada defecto tiene identificador único, ubicación exacta en el activo, severidad, descripción, referencia a su evidencia fotográfica y recomendación. La prueba de fuego es simple: el cliente debe poder localizar cada hallazgo sobre el activo sin ti delante.
Errores típicos · Fotos sin referencia de ubicación (una teja rota «en el tejado» no le sirve a nadie), describir sin recomendar y aplicar severidades incoherentes entre hallazgos parecidos.
05
Clasificación de severidades
Los criterios que hacen objetiva la columna de severidad: crítico (riesgo para personas o pérdida funcional inminente, acción inmediata), mayor (compromete el rendimiento o evolucionará a crítico, plazo corto), menor (defecto estable, se programa en mantenimiento) y observación (sin acción, se registra y se vigila). Publicar los criterios en el propio informe hace comparables dos inspecciones separadas en el tiempo.
Errores típicos · Usar una escala distinta en cada informe e inflar severidades para vender la reparación: el cliente lo detecta y la credibilidad no vuelve.
06
Conclusiones y recomendaciones
El resumen ejecutivo que el decisor sí va a leer: número de hallazgos por severidad, estado general del activo y acciones ordenadas por prioridad con plazo sugerido (inmediato, 30 días, próxima campaña). Si la tabla de hallazgos es el trabajo, esta página es la decisión: de aquí sale el presupuesto de reparación.
Errores típicos · Repetir la tabla en prosa en lugar de sintetizar, y dar recomendaciones sin plazo: un «debería repararse» sin fecha no mueve a nadie a actuar.
07
Anexos
La evidencia bruta que sostiene todo lo anterior: ortofotos u ortomosaicos, termogramas con su paleta y parámetros, certificados del operador (registro AESA, seguro, acreditación del piloto) y el log del vuelo. El log demuestra cuándo, dónde y cómo se captó cada dato: sin él, el informe es solo tu palabra.
Errores típicos · Entregar imágenes sin geolocalizar, olvidar el log del vuelo y no incluir los certificados del operador: justo lo primero que pide una aseguradora.
[ EJEMPLO ]
Así se ve la tabla de hallazgos
Cuatro filas de ejemplo, dos de cubierta y dos de fotovoltaica. Fíjate en que cada hallazgo se localiza sin ambigüedad y en que la recomendación siempre lleva acción y plazo.
ID
Ubicación en el activo
Severidad
Descripción
Evidencia
Recomendación
H-01
Cubierta · faldón SE, junto a claraboya
CRÍTICO
Rotura de placa con entrada de agua visible
IMG_0142–0145
Sustitución inmediata y revisión del aislamiento interior
H-02
FV · string 12, mesa 4, panel 7
MAYOR
Punto caliente de +18 °C sobre la media del panel (diodo bypass)
TERMO_034
Verificar diodo y conexiones; recomprobar en 30 días
H-03
Cubierta · canalón norte
MENOR
Vegetación y granulado; drenaje parcialmente obstruido
IMG_0201
Limpieza en la próxima visita de mantenimiento
H-04
FV · mesa 9
OBSERVACIÓN
Suciedad uniforme (soiling) sin impacto térmico apreciable
TERMO_051
Vigilar en la siguiente campaña; valorar limpieza
[ CON AEROCOPI ]
Los anexos, sin trabajo extra
Vamos a ser honestos: AeroCopi no redacta el informe de inspección por ti. La descripción de los hallazgos y el criterio técnico son tuyos, y quien te prometa lo contrario te está vendiendo humo. Lo que sí hace es fabricar los anexos operacionales que convierten tu documento en defendible, como subproducto de operar con la herramienta.
01
Checklists pre y post vuelo
Cada vuelo de inspección queda con su checklist completada y fechada. Es la evidencia de método que respalda la sección de metodología: no dices que sigues un procedimiento, lo demuestras.
02
Briefing con meteo y zonas congeladas
El briefing de riesgo genera un PDF con la meteorología y las zonas UAS de la ventana de vuelo, congeladas en el momento de la operación. Anexo directo para la sección de datos de la operación.
03
Logbook como evidencia
El logbook digital registra cada vuelo con fecha, lugar y aeronave, exportable en formato AESA. Es el log que va en los anexos y el que sostiene el informe si alguien lo cuestiona.
04
Ficha del equipo utilizado
El inventario genera el informe del equipo empleado en la operación: dron, sensor y baterías con su estado de mantenimiento. La ficha técnica de la metodología, sin rebuscar manuales.
Todo esto sale de la operativa normal: planificas el vuelo en la planificación pre-vuelo (meteo, zonas UAS y briefing en PDF), vuelas, y los registros ya existen cuando te sientas a redactar. El resto de piezas —flota, pilotos, checklists, logbook, inventario— las tienes en el tour del producto.
[ POR QUÉ ASÍ ]
Una plantilla que se copia, no que se descarga
Podríamos haberte puesto un PDF en blanco detrás de un formulario de email. Preferimos publicar la estructura entera aquí, con el porqué de cada sección y los errores que la invalidan, porque un formulario vacío no te enseña qué va en cada hueco. Copia los siete bloques a tu Word, Docs o herramienta de fotogrametría y adáptalos a tu activo: la plantilla es tuya, sin registro y sin letra pequeña.
El informe es también la mitad de tu argumento comercial: lo que diferencia un servicio de inspección de «un vuelo con fotos» es el documento que entregas y lo que puedes cobrar por él. Si estás afinando precios, la guía sobre cuánto cobrar un trabajo con dron te da rangos y criterios para presupuestar la inspección y el informe como lo que son: dos entregables distintos.
[ La plantilla en corto ]
Qué es
Estructura completa de un informe de inspección con dron
Secciones
7 bloques, de la portada a los anexos
Cubre
Tejados, cubiertas industriales y plantas fotovoltaicas
Tipos
Inspección visual RGB y termográfica
Cómo se usa
Copia la estructura a tu Word, Docs o herramienta de informes
Coste
Gratis y sin registro: está entera en esta página
Anexos con AeroCopi
Briefing, logbook y checklists, en beta abierta desde julio de 2026 — registro libre
Contenido informativo elaborado por AeroCopi. Los criterios de severidad y las referencias de precio son orientativos: adáptalos a tu activo, tu cliente y tu contrato. El marco normativo de la operación es el Reglamento UE 2019/947; la fuente oficial es AESA.
[ PREGUNTAS ]
Sobre el informe de inspección
El informe visual (RGB) documenta daños mecánicos: tejas o placas rotas, corrosión, fijaciones sueltas, vegetación en canalones. El termográfico detecta lo que el ojo no ve: puntos calientes en placas solares, diodos bypass activados, strings sin producir o humedades bajo la cubierta. En fotovoltaica el estándar profesional es combinar ambos: la termografía localiza la anomalía y el RGB confirma su causa. En tejados suele bastar el visual, salvo que busques filtraciones o pérdidas de aislamiento.
El log registra fecha, hora, posiciones GPS, alturas y telemetría de cada vuelo. Es la cadena de custodia del dato: demuestra que las imágenes del informe se captaron dónde, cuándo y como declaras, dentro de una operación conforme. Si un cliente o una aseguradora cuestiona un hallazgo, o AESA te pide justificar una operación, el log es lo que sostiene el documento. Por eso va en los anexos y por eso conviene llevar un logbook digital en lugar de capturas sueltas.
Depende de la superficie, del tipo de inspección y del nivel de entregable. Como referencia del mercado español: una inspección visual de tejado residencial se mueve en pocos cientos de euros, una cubierta industrial escala con los metros cuadrados y los accesos, y la termografía fotovoltaica se suele presupuestar por MW inspeccionado. El informe es lo que justifica el precio: sin documento, tu servicio no se distingue de «echar un vistazo con el dron». En nuestra guía sobre cuánto cobrar un trabajo con dron tienes rangos y criterios para presupuestar.
No siempre. Muchas inspecciones de tejados y plantas fotovoltaicas caben en categoría abierta (subcategorías A2 o A3) si vuelas en VLOS, lejos de personas no implicadas y con una aeronave adecuada. En entorno urbano o cerca de personas suele tocar categoría específica: un escenario estándar o una autorización basada en SORA. Y ojo: aunque la categoría sea abierta, el emplazamiento puede caer en una zona geográfica UAS de ENAIRE que exija coordinación previa. Compruébalo antes de presupuestar, no la mañana del vuelo.
[ LISTO PARA DESPEGAR ]
Vuela la inspección, entrega el informe
Apúntate a la beta y llega a la redacción con los anexos hechos: briefing con meteo y zonas congeladas, logbook exportable y checklists fechadas. Cancelas cuando quieras y el soporte es en español.